La empresa obtuvo el encargo de su vida: crearían unos módulos de inteligencia artificial con una capacidad extraordinaria, que supondría un avance exponencial en la carrera por la autonomía de las máquinas. Sin apenas tiempo para creérselo, y ebrios por los presupuestos que les habían concedido, los ingenieros de quienes partió el proyecto se pusieron enseguida a la tarea, y…
Siempre quise ser breve, pero las cosas se me torcieron desde el inicio. Planté un libro, pero acabé aceptando el encargo de una serie divulgativa de 30 títulos, que me ocupó dos décadas. Tuve un árbol, pero las semillas se extendieron con facilidad por toda la finca que, aunque no era pequeña, enseguida se abarrotó de ejemplares que ocultaban la…
Amanece. Otro día más. Tu mano apaga el móvil, con su alarma. Te desperezas. Das un beso leve a tu mujer, que aún se quedará un rato más en la cama. Te levantas. Sentado en la cama, piensas algo unos instantes. Banalidades del día. Vas al baño. Te pesas. Te encoges de hombros. Preparas el desayuno. La radio te acompaña,…
Muere tu padre. Lo intuías desde hace varias noches. El rapidísimo proceso de degeneración te ha dejado sin capacidad para asimilar cuanto te sucede. Pero lo has antevisto con precisión de cirujano, el mismo que te dijo que ya no se podía hacer nada por él. Agradeces que su dinero haya permitido los cuidados de que gozó antes de irse.…
Al cura ya le rechinaban todas aquellas confesiones repetidas. Siempre los jueves, siempre con prisas, siempre con el alivio del perdón, al final. El hombre se acusaba sin ambages de adulterio, contaba con detalles sus correrías con aquella mujer desvalida de la que no podía prescindir, pero, acabado su discurso -que pocas veces difería en sus formas- solicitaba la absolución,…
El lunes soñé que me gustabas. Fue algo muy raro. Y más extraño, porque llevo media vida odiándote y deseándote lo peor. No obstante, no le di mayor importancia. El martes volví a soñar contigo, en unos términos inequívocamente eróticos y en un entorno idílico. Fue perturbador, porque aunque el sueño había sido hermoso, la protagonista no debías ser tú,…
Piensa despacio, dispones de tiempo. Te parecerá poco, pero verás cómo se vuelve espeso, eterno, inacabable. Tienes tiempo, y recuerdos que proyectar. Forman parte de la sentencia: que recuerdes, que sufras, que te arrepientas. Que mueras también, sí; pero eso es lo de menos, ya lo verás: un instante apenas. Lo malo es lo que rondará por tu cabeza en…
Antaño te rogué, ¡oh, Calíope!, que cantaras en bien escandidos versos los efectos de la cólera de Aquiles mientras los aqueos sitiaban a Ilión, la inexpugnable. Años después, repetí mis súplicas para que contaras las vicisitudes del astuto Odiseo en su errabundo regreso a su hogar en Ítaca. Busqué tu aliento para disponer de buenas historias que contar a mi…
Hace algunas semanas que murió el abuelo. Me llevó varios días decidir si el hecho me entristecía, me alegraba, o sólo me aliviaba un tanto. La fecha de la lectura del testamento, hoy mismo, me había citado el notario un poco antes en su despacho para darme una carta a mi nombre. Dijo que debía entregármela en mano, personalmente. La…
El fotorreportero y el francotirador conocían sus respectivas historias. No diríamos admiración. No diremos respeto. Pero recíprocamente apreciaban la fama que precedía al otro. Durante mucho tiempo se buscaron. Pero sólo supieron uno del otro por alusiones periodísticas, indirectas. Uno, por sus acciones bélicas puntuales y quirúrgicas, de una precisión desesperante; también, por sus manifestaciones chulescas, sus provocaciones constantes. Otro,…
