Como llovía a cántaros y hacía un frío que pelaba, el fiscal entró al juzgado como una sopa. Pero llegaba más contento que unas castañuelas porque el caso parecía estar chupado. Aunque lo primero que pensó del acusado fue que era más corto que las mangas de un chaleco y que tenía la cabeza a pájaros, lo cierto fue que…
Pudo escoger al final, con sumo tiento, una buena mujer con la que poder reír, conversar y dar paseos, y que le correspondiera. Luego eligió (con mucho dolor y todavía más dudas, nos dijo) los 200 libros y las 300 películas que más disfrute le hubieran procurado hasta entonces. Y acabó comprando, no sin esfuerzo, una casita de difícil acceso,…
Pero, venga, por favor, ¿qué les cuesta? Ya sé que sus circunstancias actuales son difíciles; pero ¿cuándo no? Deberían hacer caso a lo que aparece cada poco en los noticieros. Parece charlatanería, pero no, no, es cierto: reír prolonga la existencia. Hay estudios muy serios, créanme. Psicólogos, antropólogos, trabajadores sociales: todos trabajando en la misma dirección. Y los resultados no…
Llevo tanto tiempo dormida, que ya sólo sueño que sería un sueño despertar. Y cuando de nuevo noto esos labios sobre los míos, pienso que ha llegado el momento. Pero al querer atrapar su lengua, una bocanada de aire enrarecido es lo único que aspiro. Sigo durmiendo, pues, ya que el supuesto príncipe era otro actor más de mi sueño…
De entre todas las criaturas creadas por Yahvéh-Dios, había una que fascinaba a Adán, aún ingenuo, aún inocente, todavía único: un dinosaurio que siempre se encontraba apartado de los demás. Un día decidió entablar contacto con él, pese a que lo retraía un tanto su descomunal tamaño. Pese a ello, el gigantesco animal no manifestó temor ni cautela por su…
Para los humanos, la jornada en la nave acababa por hacerse larga y pesada, sobre todo en el tiempo considerado “nocturno”. En concreto, el comandante del carguero manifestaba algunos signos de cansancio, tal vez provocados por la monotonía de varios días de ocupaciones muy parecidas. El ordenador de a bordo acudió entonces en ayuda del máximo responsable de la misión,…
Si he de ser sincero, debo decir que el universo se confabuló para otorgarme al nacer una serie de prendas extraordinaria. En primer lugar, mi incomparable inteligencia. Bien es verdad que me daba pereza utilizarla, porque siempre me dio miedo lo que los demás pensaran de mí, así que la usé poco, sólo cuando fue necesario o perentorio. Así pasé…
Desengáñese, joven, se lo digo yo. Ya sé que ha tenido usted mala suerte, y que debería haber llegado aquí con una edad como la mía, y no antes de tiempo. Pero lo aprenderá enseguida: la muerte no existe. No, al menos, como se la imaginan ahí arriba, del otro lado. No es un acabar. Es un comienzo. Sólo que…
Tardaste en darte cuenta de cómo lograrlo, tras la ruptura. Te desmadejaba comprobar que tus intentos de que me doliera tanto como a ti no dieran resultado. «Demasiado frío, demasiado racional; no sé por qué te quise tanto». Pero, sí, me quisiste, y mucho. Yo también. Aunque quizá yo no tanto. Por no saber, o no poder, no sé. No…
Tuve que hacerlo, señor juez. No me dejó alternativa. Pero es que yo desde muy niña pequé de radical. Maximalista, me decía mi padre, que era muy leído. Toda mi vida suspirando por un amor absoluto, eterno, que hiciera mis delicias. Y ahora, que lo había logrado, después de tantos fiascos, no iba a dejarlo escapar. Es verdad que de…
