Acabo de terminar la lectura de una obra que ha entrado ya por derecho propio en los anales de obras preferidas por mí: Obabakoak, su título. Bernardo Atxaga, su autor; vasco él, y excelente narrador, él también. Un volumen de 500 páginas que, literalmente, me he bebido. El muy cabrón urde una red de hilos aparentemente sencillos, lenguaje normal sin…
Dicen que un tal Gúrpide le puso distancias al viento y que tasó su medida por sobre los abismos de noches tensas y tercas de escándalos solitarios y aromas verdes entre tanta sal. Dicen, también, que es inútil andar tironeando por ahí, sea del aire o el viento, el agua o la lluvia, de la letra o el libro, con…
Es posible que los objetos no tengan sensaciones, que se hallen desprovistos de un alma latente que sostenga sus existencias. Pero a mí me gusta imaginar que sí la tienen, que disponen de una autonomía sentimental que precisa de la mía para sentirse bien, y poder, de ese modo, traspasar sus pulsiones positivas al dueño al que pertenezcan. A mí…
Estar ligado al tiempo no me molesta. Es parte de la carga que debemos llevar siempre en nuestro recorrido. Pero sí es cansador tener que enseñarlo. Caigo en la cuenta, casi por primera vez, de que yo enseño el tiempo a mis alumnos. De que el tema que más me fascina también es el mismo que ocupa esa faceta que…
Poco a poco, suavemente, sin que se note, voy escribiendo renglones en los que me derramo sin la seguridad que pudiera reportarme un tranquilo transcurso lleno de logros y obras. Con lentitud, con paciencia, con ese impulso añadido, sin que se me oiga. Así soy, así me comporto. Como las yemas de los árboles, pacientes, hermosas e incuestionables. Así escribo,…
Leo, leo. Docenas de entrevistas pasan ante mis ojos y revueltos por mis dedos, años después de haber sido seleccionadas y guardadas. Es uno de mis modos de suplir mi “carencia de interlocutores válidos”, tantas veces aludida. Sin embargo, si no supiera que ese tipo de actividad podrá —podrá— tener alguna concreción material, algún objeto a un plazo más o…
Diciembre ha accedido a nuestra piel y lo curioso es que nada lo ha ido anunciando, ni el tiempo atmosférico, ni las hojas que aún restan en los árboles del parque. El tiempo se ha sucedido a sí mismo con una rapidez inusual en mi vida. No me he percatado apenas de lo que se ha desarrollado ante mis ojos…
Durante muchos años, la mayor parte de lo que escribí lo hacía en mi diario, que había comenzado con 20 años, en 1983 (esto será referido en un próximo Hitos de mi escalera). Teniendo en cuenta que dejé de escribir en él hace una década, se podrá entender que a lo largo de tanto tiempo hubo períodos de mucha intensidad…
Ya los árboles del parque lucen sus hojas que me impiden contemplarlo a voluntad. El verde se impone cubierto del azul sorpresivo, iniciático. Las gaviotas y las urracas desayunan cada una como puede, encontrando, capturando, robando. Por la calle, nadie todavía (es demasiado pronto). Ni una gota de viento. Todo en calma. Todo por suceder. Todos los libros del mundo…
Creo que no hay nada tan placentero como tomar la música de Bach como acompañante de pensamientos intensos aunque relajados. Bach te ofrece pureza, música absoluta que no tiene ningún efecto sobre mí desde el punto de vista afectivo o sentimental. Este hombre prodigioso, que hace hablar a un violín como si fueran varios y a un violonchelo como a…
