JUSTIFICACIÓN POR LA PALABRA

Sólo justifico un día con palabras. Si las profiero, me encuentro feliz. Si las leo, puedo asegurar que durante un lapso de tiempo mis pesadumbres habrán desaparecido. Si las escribo, me habré olvidado de todo y de todos, acaso también de mí. Si, como hoy, aúno los tres placeres, el día no sólo está justificado, sino que adopta con facilidad…

Leer más

CONOZCO A KARMELO C. IRIBARREN

Llueve ligeramente, y me alegro. Ver llover a veces me produce una repentina alegría, sobre todo cuando tengo mucho trabajo -como es el caso- o bien no me apetece hacer otra cosa. Y llueve poco, pero lo suficiente como para no provocar ninguna tentación que me saque al exterior. (El parque ya tiene todos sus árboles vestidos de nuevo. El…

Leer más

OTRO COMIENZO (MÁS)

Romper amarras, marcharse, continuar. Así de sencillo se puede comenzar un cambio drástico. Tan fácil como escribirlo y después cumplirlo. Mi vida ha terminado. Al menos, la que llevaba hasta ahora. No me gusta cómo vivo. No me gusta en lo que me he convertido. Es hora ya de dar un volantazo que me encamine en otra dirección. Y creo…

Leer más

UN PROYECTO INCONCLUSO, CASI NONATO

Hace casi once años, concebí una idea que desarrollar de forma diarística, que podría acabar siendo una novela o cualquier otro modelo literario. El proyecto se tituló provisionalmente Diario del transcurso y -como tantas veces- no pasó de su breve inicio, que aquí reproduzco en su integridad. “1 de enero Romper amarras, marcharse, continuar. Así de sencillo se puede comenzar…

Leer más