JUSTIFICACIÓN POR LA PALABRA

Sólo justifico un día con palabras. Si las profiero, me encuentro feliz. Si las leo, puedo asegurar que durante un lapso de tiempo mis pesadumbres habrán desaparecido. Si las escribo, me habré olvidado de todo y de todos, acaso también de mí. Si, como hoy, aúno los tres placeres, el día no sólo está justificado, sino que adopta con facilidad…

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MI PROPIO RECLAMO

A mí me gustaría, sí, por qué no decirlo, escribir ficción pura, es decir, no tener que recurrir siempre a mis propios pensamientos que recurren a la recurrencia por no quedarse como están. Y después de admirar la fluidez de alguien tan espléndido como Rudyard Kipling, todavía más. Pero no puedo. Y no puedo porque apenas me interesa. La ficción…

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EL REGRESO DE LA PLUMA

Uno de los placeres de esta vida sedentaria y escritora es dejarse acompañar de nuevo por la fidelidad de una pluma, a la que injusta o imperiosamente se ha arrinconado semanas o meses. Notar la calidad de su trazo, preciso y sin fisuras ni cortes, y calibrar el contraste de su tinta, un tanto infrecuentada por mí en los últimos…

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EL CID, COMPENDIO DE UNA VIDA

EL CID, COMPENDIO DE UNA VIDA

Esta imagen, o alguna parecida, está muy ligada a mi infancia. En ella, este personaje, omnipresente en la literatura histórica franquista, era el héroe por excelencia. Con él yo aprendí las cualidades máximas que todo español debía asumir: gallardía, valor, inteligencia, generosidad, obediencia, ausencia de rencor, honradez, sentido de la justicia, fidelidad, benevolencia ante el vencido, y trascendencia. Era mi…

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UN DESEO LATENTE (DE RELATO PERFECTO)

“Aunque sólo uno fuera…” Esto canta Pau Donés (Jarabe de palo), referido a lograr uno de los besos de esa Flaca cubana que lo encandiló. Reseño la frase por su ambigüedad y porque admite todas las salsas del mundo, incluso las más personales y propias, para que cobre el significado que a mí me pareciese en cada momento. Ahora, yo…

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CONOZCO A KARMELO C. IRIBARREN

Llueve ligeramente, y me alegro. Ver llover a veces me produce una repentina alegría, sobre todo cuando tengo mucho trabajo -como es el caso- o bien no me apetece hacer otra cosa. Y llueve poco, pero lo suficiente como para no provocar ninguna tentación que me saque al exterior. (El parque ya tiene todos sus árboles vestidos de nuevo. El…

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LEER POR NO PODER CONVERSAR

Cuando leo libros en los que alguien pregunta y quien responde es Borges, yo soy consciente al completo de la falacia que resulta conversar con un libro que -se supone- transcribe la conversación de otro con otro. Mas, con todo, para mí no hay ejercicio literario más fructífero, más enriquecedor, más alimenticio -nutritivo, más bien-. Sería el tipo de diálogo…

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