A mí me gustaría, sí, por qué no decirlo, escribir ficción pura, es decir, no tener que recurrir siempre a mis propios pensamientos que recurren a la recurrencia por no quedarse como están. Y después de admirar la fluidez de alguien tan espléndido como Rudyard Kipling, todavía más. Pero no puedo. Y no puedo porque apenas me interesa. La ficción…
Uno de los placeres de esta vida sedentaria y escritora es dejarse acompañar de nuevo por la fidelidad de una pluma, a la que injusta o imperiosamente se ha arrinconado semanas o meses. Notar la calidad de su trazo, preciso y sin fisuras ni cortes, y calibrar el contraste de su tinta, un tanto infrecuentada por mí en los últimos…
Sí, ha vuelto a suceder. Ha aparecido un nuevo libro de Martín. Me lo compré hace un par de semanas y entre ayer y hoy me lo he despachado. No sé qué ocurre, pero me bebo sus diatribas con una facilidad que me hace cuestionarme determinadas cosas. Sus libros amalgaman el subjetivismo más egotista, con la crítica más feroz que…
Yo mismo podría decir que la vanidad entra en el cuerpo al igual que las serpientes en los campos de minas, arrastrándose y tanteando con sus vientres secos el palpitar incierto de una tierra asesina. Yo mismo lo podría decir, pero también, a continuación, apostillar que tengo muy bien enseñado a mi hato de ofidios, y en cuanto detectan una…
No me di cuenta en su momento, porque no siempre me fijo en todos los números. Pero hoy, cuando hurgué por dentro del blog para insertar una nueva entrada, vi la rutilante cifra: 1000 fotos. Justas. Eso quería decir que desde que inicié la andadura de esta Fotografía y Palabra, iniciando el año 2008, he ido insertando sin prisa y…
Cuando leo libros en los que alguien pregunta y quien responde es Borges, yo soy consciente al completo de la falacia que resulta conversar con un libro que -se supone- transcribe la conversación de otro con otro. Mas, con todo, para mí no hay ejercicio literario más fructífero, más enriquecedor, más alimenticio -nutritivo, más bien-. Sería el tipo de diálogo…
La soledad es uno de mis temas fundamentales. Lo fue casi siempre, dadas mis características, pero se ha acentuado de forma tremenda los últimos años, precisamente desde que vivo solo. De la soledad me acucia su capacidad para conseguir aquello que el mundo actual nos hurta. Me quedo también con las posibilidades de reflexión que me procura. También me preocupan…
Hoy empecé a leer un libro que merqué por gula e inercia estas vacaciones (titulado El monje que vendió su Ferrari). Es una pura filfa, pero ya decía Cervantes que no hay libro tan malo del que no se pueda sacar algo bueno, y en este caso acertó. Cuando iba por la página 30, o así, se mencionan los hitos…
Lo único que en ocasiones me anima a seguir escribiendo es leer algún fragmento mío anterior, no importa de cuándo ni qué lejanía ofrezca en el tiempo (puede ser reciente o antiguo, eso da igual) que me estremezca y me cuestione la pregunta que tantas veces me asalta: “¿pero fui yo quien escribió esto?”. O, también, musitar inconscientemente, envidiosamente, admirativo…
A lo mejor, resulta que me encanta hacer locuras. ¿Quién sabe? Responder al insomnio con trabajo, no es original. Que ese trabajo sea literario, lo es en alguna medida. Pero que lo haga yo, sí que lo supone, porque yo no soy dado a tales excesos, entre otras cosas, porque mi espalda y mi organismo no permiten alegrías mayores. Pero…
