En el siglo X, la ciudad más poderosa de la Península Ibérica era Córdoba, que lideraba el califato homónimo. Superaba el medio millón de pobladores. En su imperio, las condiciones de vida, las costumbres higiénicas, las condiciones del abastecimiento y de todos los temas que tuvieran que ver con el agua, eran abrumadoramente superiores a cuantas pudiéramos observar en cualquiera…
Cuando visito monumentos con mis alumnos en excursiones prácticas de Hª del Arte, aparece siempre una queja concreta en alguno de ellos (de ellas, debería decir, pues suelen ser mayoría en esa materia). A algunas de las más conspicuas alumnas, decía, les molesta que en esos monumentos, sobre todo en las catedrales, no se pueda apreciar la pureza de un…
Cómo no. Un día como hoy es propicio para felicitarse, para desearse lo mejor y todas esas martingalas que todos realizamos -yo, entre ellos-, que no comprometen a nada, y que en esencia están bien: no cuestan mucho y generan “buena onda”. Cierto es que luego todo el mundo alcanza el hartazgo de deseos de bondad, salud, economías y otras…
La historia de esa jarra y esos vasos da para muchas líneas, pero aquí no podemos sino sintetizar, reconociendo una vez más las vueltas que puede dar la vida sin marearse. La jarra y los vasos son italianos, y los compraron unos señoritos españoles en diferentes lugares de Verona y Lucca para regalar a sus vecinos, aún más acaudalados que…
Casi siempre que veo una de ellas volando, me acuerdo de Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. Aquel libro me marcó profundamente. Lo he leído, releído y anotado en multitud de ocasiones. Luego, lo dejé a un lado. Había en él algo de ingenuidad orientalizante, de pseudointrospección de auto-ayuda que, conforme pasaban los años, me rechinaban dentro. Más adelante, me…
Largo y sinuoso será el camino que lleve a la excelencia, a las altas cumbres de la plenitud, a la inmediatez fugaz de la gloria. En el transcurso, muchas piedras se hallarán en el camino y demasiados socavones se abrirán a nuestro paso. Tantos vientos se levantarán en derredor, que la meta siempre se nos antojará demasiado lejana e inasible.…
He visto varios cuestionarios llamados “de Proust”. No sé si éste es el correcto. Pero el número de preguntas, 50, me pareció redondo. Lo he respondido unas cuantas veces. Esta que figura aquí es la más reciente -de hoy mismo-; también, la más corta. Es una tontería, porque si lo realizara dentro de una semana, varias respuestas variarían en cantidad…
Porque nos gusta el fuego, porque nos atrae la noche, porque nos encanta que nos sorprendan, porque no sabemos cuándo va a estallar el color, porque el olor a pólvora que queda en el ambiente nos conecta con pasados más violentos, porque suponen una victoria técnica del hombre frente al medio, porque el ruido y los fogonazos son como tormentas…
A las rocas y al mar no les interesan nuestras cuitas. Les resbalan las preocupaciones que nos atribulan a diario. Lo suyo es un combate a muerte en el que ninguno vencerá al final, y cualquier batalla ganada hoy supone una derrota y un nuevo comienzo mañana. No nos escuchan. No les interesamos. Ellos saben que el secreto de su…
Cuando los barcos se van, la gente sale a despedirlos. Si el día acompaña, todo el proceso es una fiesta, un espectáculo que sólo se ve cada cierto tiempo. Estos veleros ya no son de nuestra época, aunque naveguen todavía. Son los integrantes de una regata -más publicitaria que deportiva-, compuesta por barcos de vela, algunos de ellos claramente anacrónicos,…

