No se puede negar que ésta es una escena apacible. Todo en ella mueve a la quietud, a la paz, a la relajación: el mar en calma, la luz cálida del atardecer que se aproxima, la actitud tranquila y sosegada de este matrimonio; hasta el barquito del fondo equilibra las masas de la imagen. Todo en ella respira silencio y…
He terminado la lectura de El mejor libro del mundo, de Manuel Vilas. A pesar de su título, bien humorístico, hiperbólico y juguetón, no lo es. Quiere decirse que no es el mejor libro del mundo, claro. Yo, al menos, es lo que he sentido mientras lo leía, y al acabarlo he pensado igual. No es algo que no pudiera…
Mientras el cielo se desploma en cascadas, bramidos y destellos, y mi cuerpo me revela las deficiencias de una casi promediada cuarta decena de años, muchos mundos diversos y fantásticos se arremolinan, convergiendo para regalarme la excusa del reposo y del pensamiento existencial. Me doy cuenta de que no atesoro más que colecciones de quimeras, sin vislumbrar que me afano…

