De madrugada, una niebla lechosa y densa lo envolvía todo con una apariencia irreal, ocultando casi todo a la vista. Todo parecía un sumidero capaz de tragarse cualquier intento de realidad, como hace con la luz y con la materia un agujero negro. Unas horas después, un sol pletórico disuelve los misterios y todo renace a la vista. El remedio…
