1998 fue un año que pasará a mi historia, sobre todo por dos cuestiones. De una de ellas, hablaré en el próximo Hito: la compra de mi primer ordenador portátil. A la otra dedicaré estas líneas. Una vez asentado en mi nuevo piso, y con la intendencia y mobiliario ya resueltos, la cosa que más urgía era acomodar todo a…
