Este cartel que figuraba en una pared de una editorial coruñesa, me llamó enseguida la atención, pues plasma de un plumazo lo que pienso al respecto sobre lo que nos pasa a diario. Frente a los papanatas a quienes encanta atribuir lo que nos sucede a unas cuantas causalidades ajenas a uno de las que la vida ya nos ofrece…

