Recuerdo bien la felicidad de mis primeros tiempos en Avilés, recién llegado de León en el 92, por tener un piso para mí solo, y de tipo familiar, con más habitaciones de las necesarias para una persona, que me habían permitido asentar mi siempre creciente biblioteca y albergar una zona donde poder revelar fotos, una de mis reivindicaciones clave de…
