Ahí lo tienen. Agazapado. Oculto. Tal vez pensando en su hipoteca, acaso añorando un poco más de abrigo, o puede que sudando y deseando tomarse un buen trago fresco. Pero de momento, ahí se encuentra, en mitad de la calle, bien flanqueado de transeúntes sorprendidos que, una vez identificado el truco, se sonríen y arrojan algunas monedas, a veces con…

