Estos que aquí vemos son sólo algunos de los miles de relicarios que en la Edad Media poblaron Europa, en la infinidad de iglesias cristianas repartidas por todo el continente. Son, en primer término, parte del brazo de San Emilion (s. XIII), y al fondo una Virgen María (s. XII), ambos con alma de madera, recubierta de plata dorada. Están…

