Algunos tal vez ya lo sepan, la mayoría no, pero yo… sí, yo también tengo mis vicios. Son aburridos para los demás, y confesables, para más inri, pero ¿qué le voy a hacer? Hoy sólo hablaré del vicio que más dinero me saca -sin que ello me aboque a la ruina más inmediata, eso sí-: se trata de la compra…

