PALABRERÍO CANALLA (93)

NICOTINISMO: Afán por adherir nicotina a los conductos bronquiales de una manera lenta pero constante, sin desmayos ni deserciones notables; se desconoce el fin último de tal conducta, pero hay quien sugiere que se trata de una variedad de suicidio diferido y prolongado, para aquellos que no tienen redaños suficientes como para dar el paso final, aunque también existe quien dice que es un modo de poder elegir la forma en que se morirá, y no dejar que el azar escoja por uno.
NINFOMANÍA: Contrariamente a lo que la etimología nos podría sugerir, no es el afán por conseguir ninfas, sino el furor femenino por practicar la cópula; no ya el sexo en sus múltiples variedades, sino la cópula, específicamente. Su aparición está relacionada con afectos escasos, autoestima subterránea, desarreglos bioquímicos y la confusión perpetua de la cantidad con la calidad.
NIÑEZ: Período inicial de la vida humana caracterizado por la ausencia de hipocresía y fingimiento, por lo que en ella se puede comprobar la fascinante ambigüedad de la especie, esa sociabilidad extrema, ese instinto de posesión y de dominio, esa capacidad lúdica que desprecia el esfuerzo, esa crueldad sin ambages.
NIÑOS: Humanos pequeñitos que, a cambio de unas breves dulzuras pasajeras, absorben las energías y el seso de sus progenitores, los cuales tienen que emplear una gran cantidad de su propio tiempo en domesticarlos y en transmitirles lo poco o lo mucho que se sea y se sepa.
NOCHE: Parte oscura del día que incita a cometer los más impíos desmanes, a dar rienda suelta a la libido, a dormir y a olvidar, a albergar esperanzas que ya el día se encargará de evaporar, y a más cosas que no quiero mencionar, porque no.
NÓMADA: Aquel sujeto que se traslada de un lugar a otro por motivos existenciales y a la búsqueda de lo que piensa que se halla en el exterior, sin percatarse de que lo lleva consigo en su interior; es un fracasado permanente, pero al menos conoce lugares distintos y, si es un poco esteta, puede hasta fotografiarlos, pintarlos, describirlos.
NOMBRE: Agrupación de letras que determinan el modo en que alguien o algo será designado toda su vida, quiera o no, se sienta identificado con él o no. Supondrá una carga perenne o una delicia constante, dependiendo del buen seso o de las ganas de tocar los apéndices externos por parte de los progenitores o de los descubridores o de los inventores de dicho nombre.
NOTICIARIOS: Catálogos audiovisuales de desastres (hemorragias, mutilaciones, guerras, hambrunas, atentados, crímenes, carnicerías, devaluaciones, masacres, terremotos, inundaciones) que poseen gran poder terapéutico, que sus habituales consumidores se inoculan por el viejo procedimiento de la comparación, que no sólo no es odiosa, sino necesaria, muy necesaria.
NOTARIO: Personaje que, habiendo demostrado por las bravas que fue capaz de sacar unas oposiciones que no están al alcance de cualquiera, se dedica a desesperar a cualquiera que se ponga en contacto con él, poco antes de que un empleadillo suyo pase al cliente la minuta y convierta la desesperación en blasfemias irreproducibles en un palabrerío de estas características, por muy canalla que sea.
NOVELA: Aspiración de todo escritor que se precie o desprecie en una mínima medida. Consiste en poner por escrito una historia o un universo. Todo el mundo sabe que es imposible, pero desde hace siglos nos consolamos con la idea contraria.
NOVIAZGO: Fase previa al matrimonio donde se ocultan cuidadosamente todos los defectos propios y se omiten o comprenden perfectamente los de la pareja. Suele ser una etapa dulce —por lo inconsciente— si no se alarga mucho, y los recuerdos del mismo sirven para sobrellevar en primera instancia los primeros desengaños del vínculo conyugal.

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