Avilés (Asturias, España)
Noviembre, 2006 ----- Nikon D100
Esta mujer, a la que pude retratar con una mirada directa y sensual, era un ser singular. A su corta edad ya había tenido ¡24 empleos! Todos ellos distintos. No la habían despedido de ninguno -afirmaba, y yo no tuve sospechas de que mintiera-. Ella se iba. No aguantaba. Era un ser inquieto. Voluble e inconstante. Divertidísima. Con una risa derretidora que causaba estragos. Podía conversar de cualquier cosa, aunque no tuviera idea de ello. Durante el breve tiempo que fuimos amigos, lo pasamos muy bien. Ojalá le haya ido tan estupendamente como merece. Mínima edición
Noviembre, 2006 ----- Nikon D100
Esta mujer, a la que pude retratar con una mirada directa y sensual, era un ser singular. A su corta edad ya había tenido ¡24 empleos! Todos ellos distintos. No la habían despedido de ninguno -afirmaba, y yo no tuve sospechas de que mintiera-. Ella se iba. No aguantaba. Era un ser inquieto. Voluble e inconstante. Divertidísima. Con una risa derretidora que causaba estragos. Podía conversar de cualquier cosa, aunque no tuviera idea de ello. Durante el breve tiempo que fuimos amigos, lo pasamos muy bien. Ojalá le haya ido tan estupendamente como merece. Mínima edición
Etiquetas: MiradaRetrato femeninoSensualidad


