Me gusta comprobar que puedo llegar a ser un personaje. Es decir, que soy capaz de escribir cuando lo deseo, o cuando me sobreviene el impulso de buscar la plasmación escrita de algo que pienso, siento o intuyo. Vivir para escribir es una agradable forma de construirse, porque con toda seguridad eso supone también que se escribe para vivir. Ahora,…
