Releo poco, he de admitir. Hace años leí que volver a leer obras era una señal de madurez (o de vejez, no recuerdo bien), pero se conoce que no me apliqué el cuento. Aun así, a cada tanto, cae alguna. Pero a mis años y en mi condición de jubilado reciente, confieso que releer, lo que se dice releer, releo…
