Cualquiera que lo haya hecho, lo sabe: opositar es ejercitarse en lo peor que le puede pasar a alguien en un país civilizado (no hablo de guerras, catástrofes o pobreza extrema). Hay que contextualizarlo, desde luego. Me refiero a nivel psicológico. Pero, insisto: opositar es una mierda, y nadie de quien lo haya experimentado -una o varias veces- podrá contradecir…
