La mayoría de los dirigentes políticos actuales son unos miserables. No se me ocurre una palabra menor. Mayor, sí. La mayoría de los que comandan los partidos son personas que no han obtenido el cargo por méritos personales, sino por encaramarse a lo más alto a base de obedecer sin discusiones a la sombra de otro mantadario (que no líder),…
