Hay momentos en la vida que nos sumen en la extrañeza más absoluta, y de nada sirve todo cuanto sepamos, porque todo ese bagaje no ayuda a asimilar lo sucedido. Algunos de esos momentos son hermosos, epifánicos. Otros, tristes, desoladores. De ninguno de ellos salimos indemnes. Pero unos llevan más carga de profundidad que otros. Hay una frase de una…
