Una de las cosas que me gustan más del arte, es la convivencia en armonía de estilos y obras diferentes. Y una de las que más me desagradan, por contra es la mala unión de estilos y obras diferentes. Este que muestro aquí es, felizmente, un ejemplo de lo primero. He visitado varias veces Aguilar de Campóo, y su Monasterio…

