Creo que no hay nada tan placentero como tomar la música de Bach como acompañante de pensamientos intensos aunque relajados. Bach te ofrece pureza, música absoluta que no tiene ningún efecto sobre mí desde el punto de vista afectivo o sentimental. Este hombre prodigioso, que hace hablar a un violín como si fueran varios y a un violonchelo como a…
