Ayer vi esta imagen en mi página de Facebook. No sé quién la compartía, pero eso no viene al caso. Cada vez me dan más tal que por allí las fórmulas de la felicidad condensadas en frasecillas digeribles por toda la familia; no puedo evitarlo. Lo curioso es que nada más echarle la vista encima, me pareció una gran gilipollez;…
