Como los escasos -pero valiosísimos- amigos que siguen este blog conocen bien, soy asiduo lector de literatura autobiográfica, de la que destacan diarios, epistolarios y memorias. De estas últimas quisiera hablar hoy siquiera breve y parcialmente. Con brevedad, pues el espacio es el que es, y uno nunca quiere abusar de la paciencia de lectores tan ocupados y amantes de…
