Las primeras vacaciones de que tengo recuerdo no fueron las de Laredo, pero sí fueron las que tuvieron una trascendencia relevante, de consecuencias inmediatas. Yo tenía diez años recién cumplidos, y hacía tres que vivíamos en León. Fueron unas vacaciones atípicas. En primer lugar, por realizarlas conjuntamente con más personas (mis tíos de Burgos y sus dos hijos, más pequeños…
