Durante mucho tiempo, fui más de gótico que de románico. Es, pienso, lo más habitual. El arte gótico toca de primera mano más la zona sensible de quien observa. Es más directo. Actúa sin intermediarios y busca la línea de flotación del paseante del fiel, del curioso. Incide en el sentimiento. Quiere realzar la mirada hacia lo alto, encaminar los…

