Hoy empecé a leer un libro que merqué por gula e inercia estas vacaciones (titulado El monje que vendió su Ferrari). Es una pura filfa, pero ya decía Cervantes que no hay libro tan malo del que no se pueda sacar algo bueno, y en este caso acertó. Cuando iba por la página 30, o así, se mencionan los hitos…
